25 octubre 2009

LOS VOLUNTARIOS

los voluntarios internacionales

(“Puente de los Franceses,

nadie te pasa,

porque los milicianos

¡qué bien te guardan!”

Qué bien te guardan, sí,

qué bien te guardan,

cubiertas de ceniza

la madrugada.)

No preguntaron.


Vinieron de tierras subidas a los mapas.

Según la latitud agrias o dulces,

duras o fraternales.

Oh viajeros,

con puñales, con rosas, fotografías de jefes queridos,

de niños solos, lugares y muertes.


No preguntaron.


Así vinieron,

nadie los llamó.

Un día llegaron a morir en los muros de la ciudad

sitiada,

de la que sólo vieron sus orillas.


No preguntaron.


¡Tan delicadamente!

Qué aristocracia popular,

qué señores de la sangre y qué ilustre morir

cuya herida

explicaba el secreto de la pólvora.


No preguntaron.


Ellos,

los hombres de la primera columna voluntaria,

no preguntaron ¿cómo va el museo?


¿dónde están las mujeres y las coplas?

¿cómo se come aquí? ¿dónde está la taberna?

¿cómo se va a la catedral? ¿dónde está el cementerio?

ni cualquier otra cosa que pregunta un viajero

que conoce la sed, el hambre, el mundo.


No preguntaron.


Raúl González Tuñón, La muerte en Madrid

1 Comentarios

1 Comentarios:

A las octubre 26, 2009 3:52 p. m., Blogger Voltios dijo:

hay que hacerse con esta lectura.

 

Publicar un comentario

<< Volver a la Página Principal